Coaching
Una cosa es lo que dices y otra cosa es cómo lo dices. Piensa por un momento en una sola palabra: “mamá”. Pues bien, según el diccionario, mamá tiene un solo significado, pero de acuerdo a la manera como la digas con tu voz, esa palabra puede significar decenas de cosas diferentes. Por ejemplo: “ayúdame”; “no me molestes”; “no seas imprudente”; “ya me voy”; “ya llegué”; “no tengo dinero”; “te estás demorando”; “ten cuidado”; “ni se te ocurra”; etc.
Haz la prueba, inténtalo usando tu voz. Di la palabra mamá pero para significar: “ten cuidado”. ¿Te es difícil? Bueno, te voy a ayudar. Imagina que tu mamá está conversando contigo afuera de tu casa, en la vereda, y que de repente, mientras te está mirando a ti, se dispone a cruzar la avenida sin percatarse de que un auto se está aproximando. ¿Cómo le dirías “mamá” para que ella se frene y no ponga un pie en la calle? ¿Te fijaste en cómo sonó tu voz? ¿Y te fijaste en la cara que hiciste mientras pronunciabas esa palabra y en el movimiento de tu cuerpo?.
Muy bien, ahora hagamos el mismo ejercicio usando la palabra “mamá” pero esta vez para hacerle saber que está siendo imprudente al decirle a un amigo tuyo que no le gusta el olor de la loción que está usando. ¿Cómo sonó ese “mamá”? Tal vez lo dijiste muy bajito, entre dientes, mirándola mientras arrugabas la frente y contraías tu cuerpo.
Es claro que no basta con saber lo que quieres decir, sino que también es necesario saber cómo decirlo. Pero el saber cómo decirlo involucra no solo el tener el conocimiento, sino el haber desarrollado el arte, la destreza para decirlo bien. Puede ser que en la teoría tú sepas cómo montar una bicicleta y pedalear, pero si quieres participar en una competencia ciclística te va a ser necesario entrenarte muchas horas, muchos días, y con la supervisión de un Coach.
En quierohablarmejor.com te entrenamos para saber qué decir, cómo decirlo y cómo proyectar una buena imagen.
Con la fórmula “Cinco por cinco”. Lo cual significa que estaremos trabajando en ti, en cinco pasos, cinco áreas de aprendizaje: tu expresión oral, tu expresión gestual, tu expresión corporal, el contenido de tu mensaje y tu imagen.
El primer paso es elaborar el inventario de las habilidades con las que ya cuentas, y que posiblemente ni siquiera sabías que las tenías.
El segundo paso es identificar cuáles son las limitaciones y malos hábitos que frenan o enturbian tu comunicación y la imagen que proyectas.
El tercer paso es proveerte las herramientas y competencias para dejarte bien equipado para cada tarea comunicativa.
El cuarto paso es ejercitarte en el “arte” de transmitir tus ideas y pensamientos. El arte se va puliendo con la práctica constante y la corrección puntual del Coach. ¿Qué significa corrección puntual? Que el Coach debe estar pendiente, al pie tuyo, sesión tras sesión, para supervisar qué hiciste bien, para mejorarlo. Y qué hiciste mal, para corregirlo. Eso es lo bueno del coaching, pues no se trata de tener el conocimiento sobre algo, sino de practicar ese algo una y otra vez para lograr la excelencia.
Y el quinto y último paso es instalarte en la pista de la comunicación profesional. ¿Y qué significa eso? Que ya estás usando la comunicación oral como todo un profesional. ¿Significa que ya eres perfecto? No, significa que eres perfectible. Que aunque vas a cometer algunos errores, porque eres humano y no un robot, esos errores cada vez serán menos, porque has aprendido a identificarlos y a corregirlos tú mismo. Es lo mismo que le pasa a un futbolista o un pianista, que aunque son profesionales y tienen fama y ganan mucho dinero, no obstante se siguen entrenando y haciendo sus ensayos día tras día.
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